Sphera: calidad redonda

En los últimos 50 años la manera de fabricar pelotas de tenis no ha cambiado pero sí las materias primas y la tecnología, que hoy permiten que se obtengan resultados cada vez más elevados.
Éste es el camino que ha elegido Sphera: jugar en el terreno de la calidad. Una calidad garantizada por numerosas pruebas y controles en cada una de las fases de fabricación.

foto pelotas Sphera
Como nace una pelota de tenis Sphera?
fase 1

El caucho natural se mezcla y se le añaden sustancias que lo hacen lo más impermeable posible contra el escape de gases para conseguir una perfecta presurización de la pelota.

fase 3

Las pellas se cargan en una prensa hidráulica con moldes de los que salen las semiesferas cóncavas que al unirse forman la pelota.
Las semiesferas se cuecen luego unos 2 minutos a 150°C, para que el caucho pueda alcanzar las características mecánicas y elásticas ideales.

fase 5

Es el momento más importante y delicado: la presurización.
Esta fase tiene lugar químicamente a través de la liberación de nitrógeno generado por la descomposición de nitrato de amonio. La cantidad de presión necesaria se aporta gracias al equilibrio óptimo de nitrato de sodio y clorito de amonio.

fase 7

La última operación es la estampación,la impresión del logotipo. Ahora las pelotas ya están listas para ser envasadas en tubos presurizados para que lleguen a manos de los tenistas en perfectas condiciones.

fase 2

El compuesto de caucho se calienta y se extruye en una barrita blanda que luego se cortará en pellas.

fase 4

Las semiesferas luego son tratadas para hacerlas abrasivas y puedan retener mejor la solución adhesiva que se aplicará sucesivamente en el borde; dicha aplicación se hace para poder unir las semiesferas en una perfecta Esfera y para que puedan absorber mejor el encolado del fieltro.

fase 6

En la superficie de la pelota se aplica una solución de caucho líquido para que se adhiera el fieltro de revestimiento: una mezcla de lana y fibras sintéticas que garantiza la máxima plasticidad y la mínima pérdida de fieltro.
Los tejidos se cortan con una herramienta en forma de ocho: dos de estos gajos sirven para cubrir totalmente la superficie de la pelota.