En los últimos 50 años la manera de fabricar pelotas de tenis no ha cambiado pero sí las materias primas y la tecnología, que hoy permiten que se obtengan resultados cada vez más elevados.
Éste es el camino que ha elegido Sphera: jugar
en el terreno de la calidad. Una calidad garantizada por numerosas pruebas y controles en cada una de las fases de fabricación.



El caucho natural se mezcla y se le añaden sustancias que lo hacen lo más impermeable posible contra el escape de gases para conseguir una perfecta presurización de la pelota.

Las pellas se cargan en una prensa hidráulica con moldes de los que salen las semiesferas cóncavas que al unirse forman la pelota.
Las semiesferas se cuecen luego unos 2 minutos a 150°C, para que el caucho pueda alcanzar las características mecánicas y elásticas ideales.

Es el momento más importante y delicado: la presurización.
Esta fase tiene lugar químicamente a través de la liberación de nitrógeno generado por la descomposición de nitrato de amonio. La cantidad de presión necesaria se aporta gracias al equilibrio óptimo de nitrato de sodio y clorito de amonio.

La última operación es la estampación,la impresión del logotipo. Ahora las pelotas ya están listas para ser envasadas en tubos presurizados para que lleguen a manos de los tenistas en perfectas condiciones.

El compuesto de caucho se calienta y se extruye en una barrita blanda que luego se cortará en pellas.

Las semiesferas luego son tratadas para hacerlas abrasivas y puedan retener mejor la solución adhesiva que se aplicará sucesivamente en el borde; dicha aplicación se hace para poder unir las semiesferas en una perfecta Esfera y para que puedan absorber mejor el encolado del fieltro.

En la superficie de la pelota se aplica una solución
de caucho líquido para que se adhiera el fieltro de revestimiento:
una mezcla de lana y fibras sintéticas que garantiza la máxima plasticidad
y la mínima pérdida de fieltro.
Los tejidos se cortan con una herramienta en forma de ocho: dos de estos gajos sirven para cubrir totalmente la superficie de la pelota.






